12 razones por las qué no puse pendientes a mi hija

Razones estéticas:

1. Cómo ya sabréis, las orejas nos crecen toda la vida. Al poner los pendientes de recién nacido, los agujeros se desplazarán, la mayoría quedarán asimétricos, algunos se desplazarán muy arriba, otros quedarán muy cerca del lóbulo y en la etapa adulta se rasgarán.

2. Es una marca que queda para siempre.

Razones médicas:

3. No es lo habitual pero una perforación en la oreja se puede infectar, cuando es así se debe tratar con pomadas antibióticas que no son nada recomendables en recién nacidos.

4. Además, por mucho que se empleen materiales nobles o hipoalergénicos pueden desarrollarse alergias o hipersensibilidad.

5. La oreja tiene multitud de terminaciones nerviosas que están en desarrollo, podemos influir en él, desplazando puntos que eliminan la ansiedad o el apetito.

Razones de seguridad:

6. Los pendientes se pueden enganchar con su ropa, con nuestra ropa, con una malla, una reja…

7. Los pendientes se pueden agarrar por ellos mismos o por sus pares, tanto en el parque como en la escuela infantil.

8. Los pendientes se pueden aflojar y caer, y se pueden tragar tanto la tuerca como el propio pendiente.

Razones empáticas:

9. Las perforaciones duelen. Evitar todo dolor innecesario a nuestras bebés debería ser prioritario.

Por si alguien duda de si un recién nacido siente dolor piede leer este artículo.

Si además, sufre cualquiera de las complicaciones antes mencionadas, sufrirá más dolor.

Razones ideológicas:

10. Vivimos en una sociedad patriarcal que marca a las niñas nada más nacer, y con ello refuerza el estereotipo femenino de la belleza.

11. También se refuerza su dependencia al tomar una decisión que la marca sin tener en cuenta su opinión.

12. Y además, se refuerza su obediencia y abnegación, ya que se la provoca dolor tan sólo por fines estéticos, así allanamos el camino a futuras depilaciones, tacones, fajas, corsés, etc…

Por todas estas razones llegué a la conclusión de que lo más respetuoso con mi hija era esperar a que tenga uso de razón, y llegado el día, si quiere ponerse unos pendientes, la acompañaré a un estudio de piercing profesional y de confianza, en donde personal cualificado, con material adecuado nos atenderá y asesorará adecuadamente.

Una vez más, hablo desde mi experiencia y mis convicciones, no pretendo sentar cátedra, ni dictar sentencias. No soy profeta. Tan sólo una madre.

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